En el Hospital de Los Arcos de San Javier ( Murcia ), la menor L. nació en 2019 con una luxación congénita de cadera izquierda
Pero dicha anomalía pasó desapercibida y sólo fue diagnosticada cuando la niña cumplió 3 años y se evidenciaron señales de cojera.
La falta de un diagnóstico puntual pudo ser debida bien a que no se le practicara tras el nacimiento la maniobra indicada de “ Ortolani ” o bien que no se le practicara con la suficiente pericia por el facultativo. Tampoco fue advertida en las revisiones pediátricas a las que la niña era llevada por sus padres en sus primeros años.
Un diagnóstico y tratamiento puntual hubiese evitado que ahora la menor haya tenido que someterse a una cirugía invasiva y un largo proceso de rehabilitación.
Los padres de la menor han formulado reclamación ante el Servicio Murciano de Salud a través del Despacho de Abogados Domingo & Asociados, especializado en la defensa de los pacientes de la Sanidad Pública y Sanidad Privada ante negligencias médicas.
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